Comenzaremos a mostrar algunas tecnologías respetuosas con el entorno al alcance de nuestros hogares y del día a día. Convertir tallos del maíz en electricidad

Científicos del Instituto Fraunhofer de Sistemas y Tecnologías Cerámicos (IKTS) de Alemania han conseguido desarrollar la primera planta piloto de biogás que emplea únicamente residuos orgánicos en lugar de materias primas comestibles. Otro hito importante de su trabajo consiste en una pila de combustible capaz de convertir el gas en electricidad. De gran utilidad para los europeos, las instalaciones poseen un 30% más de capacidad de generación que sus predecesoras.

El equipo del IKTS afirmó que está creciendo el número de detractores que reniegan del empleo de materias primas comestibles como el maíz. En concreto, hay gente que se manifiesta en contra de la fermentación de alimentos en plantas de biogás destinadas a la producción de electricidad y calor. Según ellos, la electricidad que se produzca por este sistema podría provocar un alza en los precios de los alimentos.

Los científicos del IKTS trabajaron en equipo con una serie de pequeñas y medianas empresas (PYME) para desarrollar la planta vanguardista de biogás. «En nuestra planta piloto empleamos únicamente residuos agrícolas como tallos de maíz, es decir, la planta sin la mazorca», explicó el Dr. Michael Stelter, director del Departamento del IKTS.

Previo a este avance sin precedentes, las plantas de biogás sólo eran capaces de procesar una proporción específica de material de desecho, por lo que convertir desechos en lugar de cereales o maíz en gas no estaba exento de problemas.

Con esta novedosa planta, los científicos han apreciado un descenso de entre un 50% y un 70% en el tiempo de almacenado necesario para que el material de desecho se descomponga. De acuerdo con el equipo de investigación, la biomasa normalmente se almacena en la fermentadora durante un periodo de 80 días antes de proceder a la producción de biogás. Este nuevo pretratamiento reduce a unos 30 días el tiempo de espera.

«Los tallos del maíz contienen celulosa que no puede fermentar de forma directa», informó el Dr. Stelter. «No obstante, en nuestra planta se emplean enzimas que descomponen la celulosa antes de que fermente el silaje.»

Mediante esta investigación, los científicos fueron capaces de perfeccionar la conversión de biogás en energía eléctrica. Explicaron que el gas se desviaba hacia una pila de combustible de alta temperatura cuyo rendimiento energético es del 40% al 55%, a diferencia del 38% conseguido con un motor de gas.

El equipo del IKTS explicó que las pilas de combustible funcionan a 850 grados centígrados y que el calor puede emplearse directamente para calefacción, por ejemplo mediante su conexión a la red municipal, añadieron.

Al reunir eficiencia eléctrica y térmica, se puede conseguir que la pila de combustible rinda hasta el 85%. Los científicos afirmaron que la eficiencia general de un motor de combustión alcanza una media del 38% debido a la dificultad de contener el calor.

La planta prototipo construida por los científicos puede generar 1,5 kilovatios de potencia, suficiente para abastecer las necesidades energéticas de un hogar, explicaron.

El equipo presentará el concepto de la planta de biogás en la Feria de Hanóver 2009, que se celebrará entre los días 20 y 24 de abril. Esta feria se compone de diez destacadas ferias comerciales internacionales que abarcan una amplia variedad de temas, entre los que se incluyen la energía y las tecnologías para centrales eléctricas.

La siguiente fase del proyecto consistirá en aumentar de forma gradual la capacidad de generación de la planta de biogás hasta los dos megavatios.

FUENTE | CORDIS: Servicio de Información en I+D Comunitario25/02/2009


Reino Unido reciclará sus pañales para generar metano.

medio ambiente, reciclaje

LONDRES.-  ¿Cuántos pañales necesita un bebé cada día? Como media, cinco, o lo que es lo mismo, alrededor de 1.825 anuales. Las toneladas de basura que eso supone han costado al Gobierno británico un quebradero de cabeza en los últimos años por las continuas quejas de los activistas ambientales. Una empresa canadiense dice tener la solución.

La compañía Knowaste ha inventado un sistema de reciclaje de pañales para generar metano que luego vende a la red de gas nacional. La primera de las cinco plantas destinadas a recuperar el plástico y fibras que se utilizan para fabricar estos paños sintéticos se abrirá en Birmingham. Para 2014 está previsto que haya otras cuatro en Manchester, Liverpool y Londres.

Según la prensa británica, la planta, valorada en 12 millones de libras, podrá procesar alrededor de 36.000 toneladas al año de residuos. Aunque los materiales con los que están hechos los pañales son su prioridad, en el futuro también se plantean trabajar con otros artículos, como los marcos de las bicicletas, el plástico de las plantillas o de los zapatos. La empresa asegura que se quiere tener la primera planta del oeste de Inglaterra funcionando a pleno rendimiento para 2011.

Las consecuencias ambientales de los residuos derivados de los pañales siempre han sido un tema al que el Ejecutivo ha prestado atención. Cada año se recogen en Reino Unido alrededor de 2.800 millones de dodotis, lo que suponen 500.000 toneladas de basura que cuestan al Gobierno alrededor de 630 millones de libras.

En Reino Unido, sólo el 5% de los padres utiliza pañales de tela. Ante la posibilidad de que estos fueran más respetuosos con la capa de ozono, el Ejecutivo llegó incluso a financiar una investigación para que los comparase con los pañales de usar y tirar.

Tras tres años de estudio y 2,3 millones de libras de los fondos públicos, el responsable de salud anunció en noviembre del año pasado que los efectos eran al fin y al cabo los mismos, ya los gases efecto invernadero que generaban los desechables eran comparables con la electricidad que se necesitaba para limpiar y secar los segundos.

Reino Unido no será el pionero en utilizar este sistema de reciclaje. La empresa Knowaste ya tiene abiertas plantas en Canadá y los Países Bajos, con las que espera reducir la cantidad de material que se envía al vertedero en un 4%.

De momento, este nuevo proyecto de reciclaje de pañales contará con puntos de recolección muy específicos como centros comerciales y guarderías, pero la compañía espera que en futuro los councils (Ayuntamientos) habiliten contenedores especiales de reciclaje, ya que, además del plástico, se pueden reutilizar las fibras de celulosa y los polímeros absorbentes. Cuanto más tiempo pasa, más fácil resulta además separar estas fibras con las que se pueden hacer, por ejemplo, macetas biodegradables.

Las autoridades están encantadas con el proyecto y no sólo por las consecuencias ambientales del mismo, sino por el hecho de que, en tiempos de crisis, la compañía canadiense generará 22 puestos de empleo a jornada completa. Con el índice de paro más elevado de los últimos once años en las islas, la noticia se celebra.

Por CELIA MAZA DE PABLO (SOITU.ES) Actualizado 24-02-2009 15:54 CET